Desde hace aproximadamente 5 años, en todo el mundo, estamos viendo una proliferación de la magia: La cantidad de magos existentes se ha casi triplicado, esto gracias al esfuerzo de miles de jóvenes magos incorporándose al arte. Esto se mide ya que, por ejemplo, en Guatemala ha subido la cantidad de magos casi en un 200%, y muchos están entre el ragno de 12 a 23 años; en El Salvador es el mismo caso. Pero también a nivel mundial los congresos de magia se llenan aún más, y los ganadores de los grandes premios son cada vez más jóvenes. Pero a la vez que existe una proliferación, hay una profanación de la magia: Miles de videos de acceso público en Youtube revelando la magia, páginas webs con los secretos mejores guardados y, el tiro de gracia, el programa del “Mago Enmascarado”, el cual revela por televisión muchísimas ilusiones que han causado sensación en los últimos siglos. ¿Qué nos indica esto? ¿Hay una decadencia de la magia, porque ya todos sus secretos han sido revelados? ¿O hay un auge porque más gente está interesada en la misma? Pero antes de continuar, partamos desde el supuesto que la magia son trucos llevados a cabo por la habilidad del ejecutante.
Hace no mucho tiempo (aproximadamente unos 10 años), aprender magia era una dedicación total completa: Investigaciones rigurosas por internet, de 6 a 10 horas diarias, para encontrar una o dos páginas revelando un par de secretos; Ir a todas las librerías posibles a conseguir todos los libros de principiantes de magia y buscar magos para poder aprender un poco de ellos. Pero ahora, esta tarea se ha simplificado: Con solo poner “Magic tricks revealed” o “magia revelada” en Google y Youtube, tienes para aprender y conocer mucho de la magia en menos de 10 minutos. Esta facilidad de obtener la información ha hecho que la magia llegue a muchas más personas que desean practicarla y no se queden solo con la intención, sino que comiencen a ejecutarla.
Esta facilidad de obtener la información por medios digitales ha hecho que muchas personas se enteren de secretos por solo la gana de saberlos, haciendo que la magia sea completamente profanada. Y junto con esto, el colmo de un mago que revela secretos por televisión abierta, donde un 80% de las personas que conoce magos, pregunta si se ha enterado del programa de este “bendito mago” (siempre se acercan personas a preguntar “si ya he escuchado del programa ese que revelan secretos de la magia”). Esto ha hecho que muchos dejen de ver la magia como algo para entretenerse e ilusionarse, y la vean como un engaño y un reto de “cacharle los secretos al mago”.
Este fenómeno ha afectado a los magos experimentados en un buen sentido, ya que cada quien se está esforzando por una presentación excelente o utilizar métodos jamás antes vistos y cada vez más imposibles para el público profano. Por ejemplo, ya que todos conocen el secreto de “La mujer partida en dos”, ¿Por qué no hacerla sin cajas? ¿O en cajas completamente transparentes? ¡Ya es posible! Hay magos, como David Copperfield, Los Pendragons, entre otros, que ya diseñaron estas ilusiones y que están dejando perplejos a los más grandes escépticos. O también los juegos clásicos con la baraja, donde la magia se había dejado de lado y se había pasado a ser sumamente técnico, donde el espectador ya no se sorprendía ya que miraba los efectos solo como “gran habilidad”. Ahora, efectos tan fuertes como que una carta solamente pensada viaje a un bolsillo o que aparezca en lugares imposibles, ya son posibles gracias a los nuevos e ingeniosos métodos. Ya existían esas versiones, pero cada vez se van perfeccionando más por las nuevas y jóvenes mentes que se incorporan a la magia, que le dan puntos de vista diferentes y con efectos completamente nuevos.
En fin, la proliferación de un arte solo hace que más gente se incorpore, la aprecie e innove. Siempre habrá detractores de la misma y gente que no le da el valor que merece. Así que a mi parecer, estamos en un auge de la magia, donde muchos se está acercando a ella y le está gustando aún más disfrutarla. Y eso lo comprobamos ya que, como magos, sabemos que la cantidad de gente que se nos aproximaba después de los shows a decirnos “Quiero aprender magia” o “Me he aprendido algunos trucos que encontré en internet, ¿Me podés enseñar más?” ha aumentado considerablemente. Y hoy no solo es después de un show, sino que ya también nos escriben a través de nuestras redes sociales para aprender más o simplemente otros magos que desean compartir sus conocimientos. Nuestro reto del siglo es crear buenas presentaciones y nuevas ilusiones nunca vistas, ya que muchos del público conocen los secretos tradicionales. Ahora, con esas nuevas ilusiones, el espectador quedará completamente deslumbrado y tenemos que darle la sensación en algún momento de una realidad alterna, donde la verdadera magia es posible.
viernes, 17 de junio de 2011
jueves, 16 de junio de 2011
Mago e ilusionista, ¿es lo mismo?
Hay gente que me hace esta pregunta: ¿Es lo mismo mago que ilusionista? La respuesta es SI y No.
¿Por qué la respuesta sí?
Desde el punto de vista filosófico de la magia, cualquier persona que cause una ilusión en el espectador es un ilusionista, y ya que todas las magias crean una ilusión, desde la más pequeña hasta la más grande. Así que desde ahí, sí, todos los que hacen magia son ilusionistas.
Pero desde el punto de vista del espectador, ilusionista es aquel que hace grandes cosas, como desaparecer mujeres, partir en dos, transformaciones, levitaciones de personas, etc. Un mago es alguien que hace efecto de pequeña escala.
Así que decide tú a quién llamas mago, ilusionista o mago ilusionista. ¿Cómo me considero? En ambos puntos: Tanto como hago magia pequeña así hago grandes ilusiones. Te invito a ver mi página web www.magoben.com para conocer un poco más sobre mi trabajo.
¿Por qué la respuesta sí?
Desde el punto de vista filosófico de la magia, cualquier persona que cause una ilusión en el espectador es un ilusionista, y ya que todas las magias crean una ilusión, desde la más pequeña hasta la más grande. Así que desde ahí, sí, todos los que hacen magia son ilusionistas.
Pero desde el punto de vista del espectador, ilusionista es aquel que hace grandes cosas, como desaparecer mujeres, partir en dos, transformaciones, levitaciones de personas, etc. Un mago es alguien que hace efecto de pequeña escala.
Así que decide tú a quién llamas mago, ilusionista o mago ilusionista. ¿Cómo me considero? En ambos puntos: Tanto como hago magia pequeña así hago grandes ilusiones. Te invito a ver mi página web www.magoben.com para conocer un poco más sobre mi trabajo.
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